ContemporáneaLiteraturaSiglo XIXEscritura y vida cultural grancanaria

Abogado, poeta y periodista

Poeta, periodista y fundador de El Museo Canario, ejerció como su primer secretario. Dejó artículos, actas y una biblioteca que contribuyeron a la memoria cultural de Gran Canaria.

Primeros años

Amaranto Martínez de Escobar y Luján nació en Las Palmas de Gran Canaria el 23 de abril de 1835. Falleció el 22 de junio de 1912. Abogado, poeta y periodista, participó en la vida política y cultural de Gran Canaria durante la segunda mitad del siglo XIX. Su obra escrita y su trabajo como primer secretario de El Museo Canario contribuyeron a conservar la memoria de esa sociedad científica. Fue hijo del abogado y poeta Bartolomé Martínez de Escobar y de Francisca Luján, hija del escultor José Luján Pérez.

Trayectoria histórica

Estudió en la Universidad de Salamanca y obtuvo la licenciatura en Derecho Civil y Canónico en la Universidad de La Laguna. Ejerció la abogacía en Las Palmas y se casó con Eugenia Morello y Colonna, natural de Santa Cruz de Tenerife; el matrimonio no tuvo descendencia. La literatura, el periodismo y las asociaciones culturales ocuparon un lugar destacado junto a su actividad jurídica. Su hermano Teófilo, sacerdote y profesor universitario, compartió el vínculo familiar con las letras y la participación en El Museo Canario.

Fue fundador y director del periódico El País y colaboró como redactor en publicaciones de Las Palmas y de Cuba. En la prensa difundió gran parte de su producción poética y también escribió artículos, a menudo bajo seudónimo. Su presencia en la vida asociativa incluyó la Sociedad Filarmónica, el Gabinete Literario y la Real Sociedad Económica de Amigos del País, de la que fue director. Estas actividades reunieron la escritura, las iniciativas ciudadanas y el interés por las instituciones culturales de su ciudad.

Su intervención pública incluyó la presidencia insular del Partido Republicano y el ejercicio de cargos como concejal y secretario de la subgobernación. Defendió la división provincial de Canarias como respuesta al pleito insular. En 1892 participó en la organización de la Fiesta de las Flores, una exposición que reunió agricultura, artesanía, industria, comercio y productos de los municipios grancanarios. El episodio muestra una actividad que vinculaba las celebraciones públicas con la presentación de los recursos y el trabajo de la isla.

El 2 de septiembre de 1879 acogió en su casa de Vegueta la reunión fundacional de El Museo Canario. Fue nombrado secretario inamovible y desempeñó el cargo hasta su muerte. Redactó los libros de actas de las juntas directivas, las memorias reglamentarias y obituarios; publicó asimismo numerosos artículos y poemas en la revista de la institución. Colaboró con Gregorio Chil y Naranjo en sus Estudios históricos. Su dedicación abarcó tanto las tareas administrativas como la producción y conservación de textos.

Legado

Cultivó también la pintura y donó un retrato al óleo de Chil para la biblioteca del museo. Ofreció una fotografía propia, enmarcada y dedicada, para la galería de retratos institucional. Legó además su biblioteca. Otro ámbito de su sensibilidad literaria fue la playa de Las Canteras, que cantó en sus versos y donde construyó una pequeña villa con jardín para pasar largas temporadas. Su legado enlaza la poesía y el periodismo con el trabajo documental que sostuvo la vida cotidiana del museo.

Fuentes y contraste