Juba II de Mauritania
PrehispánicoHistoriaSiglo XXEl rey que dio nombre a las Afortunadas

Rey de Mauritania y erudito

Rey de Mauritania instalado por Augusto en el 25 a.C. Criado en Roma tras la derrota de su padre Juba I, casó con Cleopatra Selene e hizo de Cesarea (Cherchell) su capital. Hacia el 20 a.C. envió una expedición al archipiélago canario cuyo informe, transmitido por Plinio, nombró por primera vez a seis islas «Afortunadas». No consta que visitara personalmente las islas.

Primeros años

Juba II nació hacia el 52 a.C. en el seno de la familia real númida, hijo de Juba I, rey de Numidia. La derrota y muerte de su padre tras la batalla de Tapso, en el 46 a.C., frente a las legiones de Julio César, cambiaron por completo su destino: el niño fue conducido a Roma bajo la protección del vencedor y, según la tradición historiográfica, exhibido en el triunfo de César. Educado en la casa de Octavia, hermana de Octaviano, en un ambiente de refinamiento helenístico, llegó a ser uno de los jóvenes mejor preparados de la élite romana, formado tanto en las armas como en las letras, con dominio del griego, del latín y de las lenguas libias y púnicas de su infancia.

Trayectoria histórica

En el 25 a.C. Augusto lo restableció como rey cliente de Mauritania, territorio que Roma administraba directamente desde la muerte de Boco II en el 33 a.C., e integró su reino en la órbita imperial bajo la autoridad de un prefecto ecuestre. Juba fijó su corte en Iol, que rebautizó como Cesarea en honor de Augusto —la actual Cherchell, en Argelia— y que convirtió, junto a su esposa, en una capital de estilo grecorromano, con teatro, foro y un faro inspirado en el de Alejandría. Esa esposa era Cleopatra Selene, hija de Cleopatra VII y Marco Antonio, un matrimonio que unió la memoria ptolemaica con la nueva dinastía mauritana. Juba gobernó como un auténtico rey vasallo de estilo helenístico: patrono de Gades y Cartago Nova, amigo íntimo de Augusto, a quien acompañó en campañas, y acompañante de su hijo Cayo César en la expedición oriental.

La faceta de su reinado que más lejos ha llegado es la de rey erudito. Escribió en griego una serie de tratados —Sobre Libia, Sobre Arabia, Sobre Asiria y una historia del teatro— de los que solo se conservan fragmentos citados por Plinio, Plutarco y Ateneo. Poseyó una gran biblioteca, en parte heredada de los reyes de Numidia. En ese marco de saber organizó la expedición que le da protagonismo en la historia de Canarias: enviada presumiblemente con la autorización de Augusto —según la interpretación de Mederos Martín y Escribano Cobo— para determinar la posición de las islas del confín occidental, una expedición recorrió hacia el 19-10 a.C. —según la datación propuesta por esos mismos autores— el archipiélago, posiblemente con apoyo naval romano. Los resultados se fijaron en su tratado Sobre Libia y, a través de él, en la Historia Natural de Plinio (VI, 201-205), que cita por primera vez seis islas por sus nombres: Canaria —llamada así, según el relato, por la multitud de perros de gran tamaño, dos de los cuales capturaron para el rey—, Nivaria, Pluvialia, Capraria y las dos Junonias, con su templo labrado en una sola piedra.

Legado

Conviene precisar qué puede afirmarse y qué no: ninguna fuente documenta que Juba pisara personalmente las islas; lo que conocemos es la expedición que envió y el informe que produjo. Tampoco hay evidencia de una explotación continuada después de la visita. Falleció en el 23 o 24 d.C. y le sucedió su hijo Ptolomeo, ejecutado por Calígula en el 40 d.C.; con él terminó la dinastía y Mauritania acabó convertida en provincia romana. Su vinculación a Canarias es esencial: gracias a la transmisión pliniana, el nombre de Afortunadas aplicado por su expedición sobrevivió a la Antigüedad y alimentó la tradición medieval y moderna del archipiélago. La hipótesis, defendida entre otros por Álvarez Delgado, de que la expedición poblaría las islas con gétulos o de que los canarios indígenas descenderían de deportados romano-mauritanos, sigue siendo una propuesta debatida y no un hecho demostrado.

Cronología

  1. c. 52 a.C.Nacimiento de Juba II en la familia real númida, hijo de Juba I.
  2. 46 a.C.Derrota y muerte de Juba I en Tapso; el joven Juba es llevado a Roma bajo la protección de César.
  3. 25 a.C.Augusto lo restablece como rey cliente de Mauritania; se casa con Cleopatra Selene y fija su corte en Iol-Cesarea.
  4. c. 19-10 a.C.Envía la expedición que reconoce las Canarias y nombra a seis islas «Afortunadas».
  5. 23/24 d.C.Muerte de Juba II; le sucede su hijo Ptolomeo.

Fuentes y contraste