ContemporáneaCulturaSiglo XXDerecho y patrimonio documental

Abogado y gestor cultural

Hijo del poeta Tomás Morales, combinó la abogacía y las responsabilidades municipales con una extensa labor en El Museo Canario. Participó en la recuperación del archivo de la Inquisición canaria conocido como Colección Bute.

Primeros años

Manuel Morales Ramos nació en Agaete en 1918. Falleció el 14 de julio de 1997. Hijo menor del poeta y médico Tomás Morales, se trasladó durante la infancia a Las Palmas con su familia. Abogado y gestor cultural, desarrolló su actividad entre la práctica jurídica, la corporación municipal y El Museo Canario. La necrológica de Manuel González Sosa permite seguir una trayectoria en la que el servicio institucional, la conservación de documentos y la discusión de asuntos culturales acompañaron durante décadas el ejercicio de su profesión.

Trayectoria histórica

Estudió Derecho en la Universidad de La Laguna, antes y después de la guerra civil. Esa formación sustentó su trabajo profesional durante varios decenios. Ejerció en los ámbitos civil y penal y participó también en causas ante la jurisdicción militar. González Sosa recuerda dos de estas actuaciones por sus resultados favorables para los defendidos. La semblanza destaca su conocimiento de la normativa y su capacidad de exposición, apreciaciones que pertenecen al recuerdo de quien escribió el homenaje.

Su actividad pública se extendió al Ayuntamiento de Las Palmas y, durante un periodo breve, a la Sociedad Filarmónica. En la corporación municipal fue concejal, teniente de alcalde y alcalde interino. La necrológica subraya su intervención en las relaciones entre el ayuntamiento y otras entidades, especialmente cuando podían surgir conflictos. Estos cargos forman parte de su biografía, aunque no se fijan aquí sus fechas completas ni se transforma una alcaldía interina en un mandato electivo independiente.

Ingresó en El Museo Canario en 1939 y fue vicesecretario en 1949. Desempeñó la vicepresidencia y la presidencia en distintas etapas de las décadas de 1950 y 1960. Las fuentes difieren al identificar su cargo en torno a una orden publicada en 1957, por lo que la ficha mantiene visible esa discrepancia. Su labor institucional incluyó el impulso de la revista, cuya dirección volvió a asumir Agustín Millares Carlo, y la reorganización de la hemeroteca. La necrológica menciona asimismo la adquisición de un ejemplar de la edición de 1594 de la historia de fray Alonso de Espinosa.

Una de sus intervenciones más concretas fue la recuperación de los documentos inquisitoriales de la Colección Bute. El museo recordó su cooperación en el retorno de ese archivo en 1957. González Sosa relata que una dificultad final de los trámites requirió su intervención personal en Madrid para hacer efectiva la pertenencia a la institución de los 76 volúmenes recuperados. La aportación no consistió únicamente en ocupar un cargo, sino también en resolver una cuestión que afectaba a la conservación de fuentes históricas de Canarias.

Legado

Durante sus etapas de gestión se promovieron visitas de investigadores y escritores y se ofreció espacio al Teatro Insular de Cámara, tanto en sus comienzos como para sus representaciones posteriores. La semblanza también describe a Morales Ramos como lector atento y participante en conversaciones sobre política, cultura y enseñanza universitaria, con interés por Manuel Azaña y José Ortega y Gasset. Su legado documentado reúne práctica jurídica, administración municipal y trabajo cultural, con una contribución especialmente identificable en la preservación del patrimonio escrito de El Museo Canario.

Fuentes y contraste