Abogado, alcalde y presidente del Museo
Abogado nacido en Artenara, fue alcalde de Las Palmas y presidente de El Museo Canario. Impulsó la reorganización de sus bibliotecas y hemeroteca y la reanudación de su revista.
Abogado, alcalde y presidente del Museo · 1891–1960
Abogado, alcalde y presidente del Museo
Abogado nacido en Artenara, fue alcalde de Las Palmas y presidente de El Museo Canario. Impulsó la reorganización de sus bibliotecas y hemeroteca y la reanudación de su revista.
José Díaz Hernández nació en Artenara el 2 de julio de 1891. Falleció en Las Palmas de Gran Canaria el 26 de febrero de 1960. Su trayectoria pasó de la administración municipal a la abogacía y al gobierno de instituciones culturales. Fue alcalde de Las Palmas y presidente de El Museo Canario. Su relevancia se encuentra tanto en la gestión urbana como en la reorganización de espacios y fondos documentales que la sociedad científica destinó a lectores e investigadores.
Durante más de quince años ejerció como secretario del Ayuntamiento de Artenara. Compaginó ese trabajo con la formación jurídica y se licenció en Derecho en la Universidad de La Laguna. La necrológica institucional describe una preparación autodidacta y la superación de las asignaturas en cuatro convocatorias, en poco más de un año. Tenía una familia de nueve hijos, siete de ellos varones. A finales de 1933 se incorporó al Colegio de Abogados de Las Palmas y, unos meses después, se trasladó a la capital de la isla para ejercer la nueva profesión.
Fue nombrado alcalde de Las Palmas en 1937, durante la Guerra Civil. La memoria institucional de su actividad municipal destaca actuaciones en La Isleta, la construcción allí del grupo escolar entonces denominado Generalísimo Franco, el comienzo del proyecto del paseo de Las Canteras y un impuesto municipal sobre el tabaco que financiaba obras para aliviar el desempleo. Estas realizaciones forman parte del recuerdo que elaboró El Museo Canario; el tono elogioso de esa necrológica debe distinguirse de la descripción de los proyectos y cargos documentados.
Su acercamiento al Museo se produjo cuando trabajaba en el bufete de Rafael Cabrera Suárez, que patrocinó su primera candidatura. Fue socio de número desde 1938 y entró en la junta directiva el 29 de diciembre de 1940. Permaneció en ella hasta su muerte. La junta general del 30 de diciembre de 1943 lo eligió presidente, cargo que ejerció durante los cuatro años completos de 1944 a 1947. En el momento de su fallecimiento era segundo vicepresidente de la sociedad.
Bajo su presidencia se instaló la Biblioteca Luis Maffiote con ayuda del Cabildo de Gran Canaria. El conjunto sirvió de base a la Biblioteca Canaria, formada por libros, folletos, manuscritos, grabados y mapas relativos a las islas. Se limpiaron y organizaron también los fondos de la Inquisición que poseía la institución. Otra actuación fue la construcción de una nueva sala de lectura y de un salón de actos y exposiciones, financiados con una subvención del Mando Económico de Canarias.
En 1944 el Museo se incorporó al CSIC. Ese año participó además en la organización de una exposición colectiva de artistas canarios en Madrid. Díaz impulsó la reorganización de la hemeroteca, durante la cual se ordenaron y encuadernaron más de doscientos volúmenes de periódicos canarios. La colección de prensa se separó del núcleo original de la biblioteca en aquella etapa. También en 1944 se reanudó la revista del Museo, tras un período de interrupción: aparecieron diez números durante su presidencia. Su trabajo dejó así una huella concreta en los medios de consulta, conservación y publicación de la institución.