
Médico de sanidad pública y presidente del Museo
Director de Sanidad de los puertos de La Luz y Las Palmas, investigador de la lepra y jefe provincial de Sanidad. Llegó a la presidencia de El Museo Canario en diciembre de 1939.
Médico de sanidad pública y presidente del Museo · 1883–…

Médico de sanidad pública y presidente del Museo
Director de Sanidad de los puertos de La Luz y Las Palmas, investigador de la lepra y jefe provincial de Sanidad. Llegó a la presidencia de El Museo Canario en diciembre de 1939.
Alberto García Ibáñez fue un médico de sanidad pública y presidente de El Museo Canario. Nació el 23 de febrero de 1883, según el escalafón oficial del Cuerpo Médico de Sanidad Nacional. Su trayectoria en Las Palmas combina la dirección de servicios sanitarios, la investigación histórica y clínica de la lepra y la participación en una sociedad dedicada a conservar y estudiar el patrimonio de las islas.
En 1917 era director de Sanidad de los puertos de La Luz y de Las Palmas y médico encargado de una bolsa de trabajo creada por el Estado para investigar la lepra. Presentó a la Inspección General de Sanidad una memoria que resumía el primer año de funcionamiento de este servicio. Juan Bosch Millares recogió posteriormente ese informe en su historia del hospital de San Lázaro, publicada en la revista El Museo Canario.
La memoria examinaba los datos oficiales disponibles y las dificultades para obtener información de las autoridades locales. García Ibáñez estudió a veintisiete personas hospitalizadas en San Lázaro, procedentes de distintas islas, y comparó los antecedentes y la distribución territorial de los casos. También discutió explicaciones entonces difundidas que atribuían la enfermedad al consumo de determinados alimentos. Este trabajo pertenece a la historia de la observación médica y de la administración sanitaria canaria; sus hipótesis se entienden dentro del conocimiento de su época.
Su actividad asistencial tuvo asimismo una vertiente clínica. La historia institucional de Hospitales Universitarios San Roque lo incluye, junto con Silvestre Bello, entre los médicos vinculados a la fundación de una clínica médico-quirúrgica anunciada por la prensa insular a finales de la década de 1920. Esa participación amplía una trayectoria que reunió servicios públicos y proyectos de atención hospitalaria en la capital grancanaria.
En diciembre de 1939 llegó a la presidencia de El Museo Canario. El bibliotecario e historiador Luis Regueira Benítez destaca su contribución a preservar las funciones científicas de la sociedad en los primeros años de la dictadura franquista. Sitúa su intervención en una institución que había apoyado al bando sublevado durante la guerra y que necesitaba ayudas públicas para afrontar la crisis económica. La defensa de la actividad científica debe leerse en ese contexto institucional y político.
Su relación con el Museo continuó en otras responsabilidades. El noticiario social de 1945 registra su elección como bibliotecario para los años 1946 y 1947, en una directiva presidida por José Díaz y Hernández y con Juan Bosch Millares como director. Presidencia, dirección y biblioteca eran cargos distintos dentro de la organización.
En 1953 figuraba como jefe provincial de Sanidad de Las Palmas. Un decreto de marzo dispuso su jubilación por edad y otro le concedió la Gran Cruz de la Orden Civil de Sanidad. Ese mismo año, el Colegio de Médicos apoyó que completara un estudio sobre la sanidad provincial durante sus etapas en Sanidad Marítima y en la jefatura provincial, ofreciendo respaldar su publicación si disponía de fondos. Su aportación documentada enlaza la gestión sanitaria, la memoria médica y la vida cultural de Las Palmas.