Rubicón, castillos, salinas, jameos, arquitectura popular y paisajes agrarios forman un patrimonio muy ligado al volcán.
La huella contemporánea de Lanzarote no puede entenderse sin la obra de César Manrique y sin la tradición campesina que aprendió a cultivar sobre cenizas y picón. Jameos, bodegas y pueblos blancos conviven con conos volcánicos y lavas recientes en una de las composiciones culturales más singulares de Canarias.
Entre sus referencias principales destacan Timanfaya y erupciones, Arte y paisaje, Agricultura de adaptación, que ayudan a conectar paisaje, memoria y vida cotidiana. El patrimonio combina restos materiales, paisajes culturales y practicas vivas; por eso conviene leerlo junto a historia, territorio y vida social.
Claves de esta sección
Castillo de Santa Bárbara en Teguise
El castillo de Santa Bárbara, en el volcán de Guanapay sobre Teguise, fue la principal defensa de la antigua capital y hoy alberga el Museo del Emigrante Canario.
Fundación César Manrique
La fundación instalada en la casa-estudio de Manrique en Taro de Tahíche es un ejemplo de arquitectura integrada en el volcán, con habitaciones dentro de burbujas de lava.
Salinas de Janubio
Las Salinas de Janubio son las mayores salinas de Canarias, con una arquitectura de extracción artesanal de la sal todavía en funcionamiento y de gran valor visual.
Rubicón y los primeros asentamientos europeos
La zona de Rubicón, en el sur de la isla, fue el primer enclave permanente europeo en Canarias, aunque los restos arqueológicos son escasos y de difícil acceso público.