La representación de 'Nariz de Perro' en la Necrópolis de La Guancha: Teatro y arqueología en Gáldar - Cultura
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En el año 1988, la Necrópolis de La Guancha, situada en la costa de Gáldar (El Agujero), fue escenario de una iniciativa singular: la representación de la obra teatral “Nariz de Perro (Historia de amor de los antiguos canarios)”, escrita por Pedro Castejón González y organizada por el Grupo de Teatro Ajódar[1]. Esta propuesta artística destacó por su integración del teatro con el patrimonio arqueológico local, utilizando el mismo yacimiento donde siglos atrás los antiguos canarios dejaron huella de sus vivencias[1].

El Grupo de Teatro Ajódar, fundado en 1971 por entusiastas de Gáldar, ya era conocido por sus montajes de éxito, como el Auto de los Reyes Magos, que cada año involucraba a unas 200 personas en la tradicional noche del 5 de enero[1]. Sin embargo, con “Nariz de Perro”, Ajódar apostó por una recreación de la vida aborigen en el propio entorno arqueológico, empleando la mímica, los gestos y la expresión corporal como herramientas principales para narrar la historia y rendir homenaje a los antepasados[1].

La obra se presentó el sábado 30 de julio de 1988 a las 21 horas, con un reparto compuesto por numerosos actores locales, entre los que destacaban Francisco Roza González como Pastor Benarguín y Juan Lorenzo Santana Medina en el papel de Nariz de Perro[1]. El elenco incluía personajes como sacerdotes, guerreros, harimagüadas y otros miembros de la comunidad aborigen, reflejando la diversidad social de la época representada[1].

La representación no solo buscaba recrear una historia de amor aborigen, sino también llamar la atención sobre el estado de abandono de los yacimientos arqueológicos de la isla, proponiendo que este tipo de iniciativas se extendieran a otros lugares en peligro[1]. Además, la obra incorporó demostraciones de habilidades tradicionales, como el uso de la piedra y el palo, elementos que hoy forman parte de los deportes autóctonos canarios[1].

La puesta en escena fue posible gracias a la colaboración de diversas asociaciones y colectivos locales, incluyendo el Club de Luchas Unión Gáldar, la Asociación del Palo Canario, el Taller de Cerámica Cuevas de Facaracas y la Academia Municipal de Ballet de Arucas[1]. La dirección artística estuvo a cargo de Ángel Ruiz Quesada, quien mantuvo una actitud abierta y participativa durante todo el proceso[1].

La experiencia de “Nariz de Perro” en La Guancha constituye un ejemplo destacado de cómo el teatro puede servir como herramienta para la divulgación y valorización del patrimonio arqueológico y cultural de Canarias, integrando a la comunidad en la recuperación de la memoria histórica local[1].

Fuentes