La Liguilla Interregional: un intento de unificación en la lucha canaria (1946-1959)
La Liguilla Interregional de lucha canaria, según relata Ayala, Antonio en 1977, fue uno de los principales esfuerzos por establecer una competición de carácter unificado entre los equipos de las distintas islas, especialmente Gran Canaria y Tenerife. Este proceso, que tuvo sus primeros hitos en 1946 y un nuevo intento en 1959, estuvo marcado por el entusiasmo de los aficionados y por las dificultades derivadas de la rivalidad insular y la falta de una reglamentación común [1].
Primer intento: la liguilla de 1946
En 1946, la Federación de Lucha presidida por José Miranda Junco logró organizar una liguilla interregional en la que participaron equipos representativos de ambas islas. Por Las Palmas compitieron “Los Guanches” y “Ajódar”, mientras que por Tenerife lo hicieron “Pérez Abreu” y “Tinguaro”. Según la fuente, este evento fue un éxito sin precedentes, generando gran expectación y extendiendo el interés por la lucha canaria a todas las islas [1].
En esa ocasión, “Los Guanches” de Arucas, liderados por Manuel Marrero (Pollo de Buen Lugar) y José Araña (Pollo de Arucas), se proclamaron campeones. El evento atrajo a luchadores destacados como “Cubanito”, “Artillero”, “Camurria”, “Pollo de San Andrés”, “Pollo de Tegueste”, “Pollo de Tacoronte” y “Ramayo”, quienes se convirtieron en figuras populares tanto en su isla como en la contraria [1].
Sin embargo, poco después surgieron problemas relacionados con el fichaje de luchadores entre equipos y la falta de una estructura organizativa sólida. El caso del “Ajódar” de Guía, que fichó a Marrero y Araña debilitando considerablemente a “Los Guanches”, generó tensiones y llevó a sanciones federativas, así como a la dimisión de Miranda Junco y la interrupción de la liguilla [1].
Segundo intento: la liguilla de 1959
En 1959, las federaciones de Tenerife y Las Palmas, presididas respectivamente por Luis Doreste Silva y Félix Álvaro Acuña Dorta, intentaron reactivar la liguilla interregional. Participaron los equipos “Maninidra” y “Vencedor” por Las Palmas, y “Hespérides” y “Rosario” por Tenerife. El calendario se estableció para que los encuentros se celebraran en ambas islas, siguiendo el modelo de competiciones nacionales [1].
El primer encuentro tuvo lugar en Telde, donde “Maninidra” venció a “Rosario” por 12-9 en un ambiente de gran deportividad. Sin embargo, en La Laguna, el equipo “Vencedor” abandonó el terrero en desacuerdo con una decisión arbitral, lo que encendió nuevamente las rivalidades y llevó a la suspensión de la liguilla tras solo dos jornadas [1].
Ayala destaca que, pese a los esfuerzos y el entusiasmo de los aficionados, la falta de una reglamentación técnica unificada y las tensiones entre federaciones dificultaron la consolidación de una verdadera competición interinsular. Según el autor, estos intentos de liguilla muestran tanto el potencial de la lucha canaria como sus obstáculos organizativos en el periodo analizado [1].
