Frangollo: Tradición y Receta de un Postre Canario Olvidado - Cultura
Descargar imagen original
Cultura
frangollopostres canariosgastronomíaGran Canariatradición

En resumen

El frangollo es un postre tradicional de Gran Canaria, elaborado a base de millo triturado, leche y azúcar, que ha caído en desuso pero sigue presente en celebraciones como el Día de Canarias.

Frangollo: Tradición y Receta de un Postre Canario Olvidado

El frangollo es uno de los postres más emblemáticos de la repostería tradicional de Gran Canaria, especialmente en la ciudad de Las Palmas, donde se consumía durante la festividad de San José[1]. Aunque actualmente ha perdido popularidad, sigue elaborándose para conmemorar el Día de Canarias y destaca por ser apto para celíacos, ya que no contiene gluten[1].

Ingredientes y características

El frangollo se prepara con millo triturado o frangollo (300 g), agua (1 litro), leche (3 litros), azúcar (200 g), pasas (100 g), cáscara de limón, canela (medio palo), matalahúva (1 cucharada sopera), mantequilla (1 y ½ cucharada sopera) y una pizca de sal[1]. Esta receta se caracteriza por su sencillez y por el uso de ingredientes locales, reflejando la tradición repostera conventual de las Islas Canarias, donde el empleo de huevos y productos derivados era habitual en las familias pudientes, mientras que las familias humildes optaban por postres de sartén[1].

Proceso de elaboración

Para preparar el frangollo, se debe lavar bien el millo bajo un chorro de agua suave para eliminar la cascarilla[1]. En un caldero, se pone el litro de agua con el frangollo y se remueve con una cuchara de palo, añadiendo una pizca de sal. A medida que el agua se evapora, se incorpora la leche junto con la cáscara de limón y la canela, removiendo constantemente para evitar que se pegue[1]. Posteriormente, se añaden el azúcar, la matalahúva, las pasas y la mantequilla. Se retira del fuego tras el primer hervor y se vierte en una bandeja honda para dejar enfriar[1].

El frangollo se consume en platos individuales y se suele servir acompañado de una jarrita de leche fría, miel o azúcar, que se añade en el momento de servir[1].

Variantes regionales

Existen diferentes variantes del frangollo en Canarias. El frangollo de Santa Lucía de Tirajana lleva almendras y se hace solo con agua; el frangollo del Teide utiliza millo tierno, y el frangollo Yarita se elabora con agua y una lata de leche condensada[1]. Estas variantes reflejan la diversidad y riqueza de la gastronomía insular.

Contexto cultural

El frangollo es un ejemplo de la repostería conventual canaria, que destaca por el uso abundante de huevos y productos locales[1]. Aunque no es un postre de moda, su presencia en celebraciones y su adaptación a las necesidades alimentarias actuales lo mantienen vivo en la memoria colectiva de las Islas Canarias.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el frangollo?

Es uno de los postres más emblemáticos de la repostería tradicional de Gran Canaria, elaborado a base de millo triturado, leche y azúcar; se consumía en Las Palmas durante la festividad de San José y sigue elaborándose para conmemorar el Día de Canarias.

¿Por qué es el frangollo apto para celíacos?

Porque no contiene gluten, lo que lo hace destacado entre los postres tradicionales canarios.

¿Qué ingredientes lleva el frangollo tradicional?

Millo triturado o frangollo, agua, leche, azúcar, pasas, cáscara de limón, canela, matalahúva, mantequilla y una pizca de sal; la receta se caracteriza por su sencillez y por el uso de ingredientes locales.

¿Cómo se elabora el frangollo?

Se lava bien el millo bajo un chorro de agua para eliminar la cascarilla y se cuece en agua con una pizca de sal, removiendo con una cuchara de palo; a medida que el agua se evapora se incorpora la leche con la cáscara de limón y la canela, y después el azúcar, la matalahúva, las pasas y la mantequilla. Se retira del fuego tras el primer hervor y se vierte en una bandeja honda para dejar enfriar.

¿Qué variantes regionales del frangollo existen?

El frangollo de Santa Lucía de Tirajana lleva almendras y se hace solo con agua; el frangollo del Teide utiliza millo tierno, y el frangollo Yarita se elabora con agua y una lata de leche condensada, reflejando la diversidad de la gastronomía insular.

Fuentes