ContemporáneaCulturaSiglo XXLibros, colecciones y vida pública

Comerciante y colaborador cultural

Tesorero y vicepresidente de El Museo Canario, donante de libros y colaborador de su revista. Comerciante, coleccionista de postales y presidente documentado de la Junta de Obras de los Puertos de La Luz y Las Palmas en 1931.

Primeros años

José Brosa Roger fue un comerciante vinculado a la vida cultural de Las Palmas de Gran Canaria y a la dirección de El Museo Canario. Su actividad reunió el apoyo a una institución científica, la participación en asuntos públicos y el coleccionismo. La historia de su relación con el Museo muestra una contribución sostenida: asumió responsabilidades de gestión, donó libros y colaboró para mantener su revista. También estuvo al frente de la Junta de Obras de los Puertos de La Luz y Las Palmas en un momento documentado de 1931.

Trayectoria histórica

Brosa residió durante más de cuarenta años en Las Palmas y fue socio de número del Museo desde su instalación en la ciudad. Desempeñó los cargos de tesorero y vicepresidente. Como vicepresidente ejerció la presidencia accidental cuando se abrió la biblioteca al público. Su intervención quedó asociada a la sesión del 16 de noviembre de 1930, organizada con motivo de la reapertura de las salas del museo y de la inauguración pública de la biblioteca. El discurso se publicó en Barcelona, por Elzeviriana, en un folleto de veintiuna páginas conservado en la biblioteca del fondo Carles Rahola del Arxiu Municipal de Girona.

Su colaboración también tuvo una dimensión material y editorial. En distintas ocasiones entregó donativos a la sociedad, especialmente libros. Trabajó en favor de la publicación de la revista antes de su tercera época y volvió a apoyarla cuando comenzó la cuarta. Aunque la edad y los problemas de salud lo llevaron a abandonar los cargos directivos de responsabilidad, continuó visitando el Museo y aconsejando a sus colaboradores. Su relación con la institución persistió más allá del ejercicio de un puesto en la junta.

La actividad pública de Brosa alcanzó la administración portuaria. El 17 de junio de 1931 firmó como presidente de la Junta de Obras de los Puertos de La Luz y Las Palmas un anuncio de concurso para cubrir una plaza de químico en su dirección facultativa. El anuncio apareció en la Gaceta de Madrid del 25 de junio. Este testimonio permite situarlo al frente de la junta en esa fecha, sin establecer un mandato completo ni atribuirle la profesión correspondiente a la plaza convocada.

También intervino en la prensa. Agustín Millares Cantero lo identifica como comerciante y sitúa su colaboración en El Tribuno dentro del debate sobre la tolerancia y la libertad de conciencia. Su estudio registra el artículo «La libertad religiosa», publicado en diciembre de 1931. En el ámbito privado, Brosa coleccionó postales de balnearios. Los materiales heredados por su nieto Augusto Brosa Quintana formaron el núcleo inicial de una colección que posteriormente creció; el conjunto posterior no puede atribuirse íntegramente al abuelo.

Legado

Brosa falleció en Las Palmas de Gran Canaria el 28 de abril de 1945. Pocos días antes todavía había conversado en el Museo sobre proyectos para la institución. Su trayectoria vincula el comercio y las responsabilidades públicas con el cuidado de los libros, las publicaciones y las colecciones.

Fuentes y contraste