Perito agrícola, divulgador ambiental y fotógrafo
Técnico del Cabildo de Gran Canaria, colaboró en la repoblación forestal y en el Jardín Canario; su archivo fotográfico conserva la memoria ambiental de la isla.
Perito agrícola, divulgador ambiental y fotógrafo · 1921–2010
Perito agrícola, divulgador ambiental y fotógrafo
Técnico del Cabildo de Gran Canaria, colaboró en la repoblación forestal y en el Jardín Canario; su archivo fotográfico conserva la memoria ambiental de la isla.
Jaime O’Shanahan Bravo de Laguna nació en Las Palmas de Gran Canaria el 24 de febrero de 1921. Falleció en la misma ciudad el 19 de junio de 2010. Perito agrícola, divulgador ambiental y fotógrafo, desarrolló una parte importante de su actividad profesional en el Cabildo de Gran Canaria. Participó en la repoblación forestal de la isla y en la puesta en marcha del Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo. Su trabajo reunió el cuidado de los árboles, la enseñanza y la documentación fotográfica de los cambios del territorio.
Se formó como perito agrícola y en 1948 se incorporó como técnico al Cabildo Insular, donde también ejerció como profesor de la Escuela de Capacitación Agrícola. A comienzos de los años cincuenta quedó al frente de la Sección Forestal y asumió responsabilidades sobre los viveros. Su intervención en las plantaciones de las cumbres se extendió al arbolado de caminos y carreteras. Colaboró asimismo con Enrique Sventenius durante la creación y el desarrollo del Jardín Canario, una relación que la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria destaca entre los principales momentos de su trayectoria ambiental.
En entrevistas realizadas por el periodista Yuri Millares en 2002, recordó aspectos concretos de aquellos trabajos. Explicó cómo se transportaban pequeñas plantas de pino en mulas y cómo se criaban otros ejemplares en el vivero del Cabildo, situado entonces en el paseo Tomás Morales. Sus recuerdos incluían plantaciones en los Llanos de la Pez y en el entorno de la Cruz de Tejeda, así como la introducción de castaños en caminos de la cumbre. Describió las dimensiones de los hoyos, los procedimientos de riego y las dificultades para colocar árboles junto a fincas particulares. Estos testimonios permiten conocer las tareas materiales y las decisiones que acompañaron la transformación forestal del paisaje.
La fotografía fue otro instrumento de su actividad. Reunió un álbum dedicado a la Sección Forestal, con imágenes de las repoblaciones, conservado en la biblioteca del Jardín Canario. En 2004 donó a la ULPGC su archivo fotográfico, compuesto por decenas de miles de fotografías en papel, diapositivas y negativos. Él y su esposa Mercedes colaboraron en la descripción de los documentos. La colección conserva escenas de agricultura, botánica y medio ambiente, las obras del Jardín Canario, transformaciones del barranco del Guiniguada y viajes fuera de las islas. Su incorporación a la Memoria Digital de Canarias facilitó la consulta pública de este testimonio visual.
Fue asesor medioambiental de la ULPGC y transmitió sus conocimientos a escolares y otros públicos. La universidad dio su nombre a un Aula de la Naturaleza y a una Escuela Taller dedicada a la gestión de la reserva ecológica del campus de Tafira. Recibió el Premio César Manrique de Medio Ambiente en 1997, además de reconocimientos de El Museo Canario y del Jardín Botánico. Su legado combina una intervención práctica en el territorio con la difusión de una conciencia ambiental y la conservación de imágenes que documentan la historia agronómica y forestal de Gran Canaria.