Gran Canaria reúne pinares, riscos, dunas, barrancos, ambientes costeros y espacios protegidos que resumen una gran diversidad ecológica.
Una isla de contrastes: costa urbana, relieve abrupto y cumbres interiores que explican su apodo de continente en miniatura.
Entre sus referencias principales destacan Las Palmas histórica, Paisaje aborigen, Contrastes naturales, que ayudan a conectar paisaje, memoria y vida cotidiana. La naturaleza insular debe entenderse como una relacion entre ecosistemas y usos humanos, no como un decorado separado de la historia.
Claves de esta sección
Reserva de la Biosfera
Gran Canaria fue declarada Reserva de la Biosfera en 2005, reconociendo la diversidad de sus ecosistemas y el esfuerzo de conservación en espacios como Pilancones o Tamadaba.
Bandama y el volcanismo insular
La caldera de Bandama es uno de los ejemplos más visibles del volcanismo insular, con sus paredes escarpadas y el fondo cultivado todavía utilizado por una familia de agricultores.
Pinares de Tamadaba
El pinar de Tamadaba es el último gran reducto de pino canario del noroeste, en una zona de alta pluviometría que genera importantes recursos hídricos.
Especial valor de los barrancos
Los barrancos como Guayadeque, Fataga y Arguineguín son corredores ecológicos que conectan cumbre y costa, con flora y fauna de alta singularidad.