Las romerías son peregrinaciones populares en las que los vecinos de un municipio, ataviados con trajes tradicionales y acompañados de carretas de bueyes cargadas de productos agrícolas, recorren un camino hacia la ermita o santuario de la patrona. Mezclan devoción religiosa, música, gastronomía y reafirmación de la identidad local en todas las islas.[1][2]

Historia y autorización

La celebración de romerías en Canarias cuenta con antecedentes documentados desde el siglo XVII, cuando las autoridades eclesiásticas y civiles regularon estas peregrinaciones colectivas. Con el tiempo, cada municipio fue fijando su fecha, su recorrido y sus propias formas de celebración.[1]

Celebración e identidad

En las romerías conviven el culto a la patrona, el desfile de carretas, la degustación de productos locales y el baile al son de músicas tradicionales. Son una de las expresiones más visibles de la cultura popular canaria y de la diferenciación municipal dentro del archipiélago.[1][2]

Fuentes utilizadas