La expedición de 1341 a las Islas Canarias: testimonio de Boccaccio y los mercaderes florentinos - Historia
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La expedición de 1341 a las Islas Canarias: testimonio de Boccaccio y los mercaderes florentinos

En el año 1341, una expedición marítima partió de Lisboa con el objetivo de explorar las Islas Canarias. Esta empresa, financiada por el rey de Portugal, fue documentada en cartas enviadas desde Sevilla por mercaderes florentinos y recogidas posteriormente por el poeta Giovanni Boccaccio. El relato, rescatado del olvido en 1827, constituye una de las descripciones más tempranas y detalladas de las islas y sus habitantes en el siglo XIV [1].

La expedición zarpó el 1 de julio de 1341, compuesta por dos naves equipadas por el rey de Portugal y una embarcación menor tripulada por florentinos, genoveses, castellanos y otros españoles. Llevaban caballos, armas y máquinas de guerra, buscando islas conocidas como las “Redescubiertas”. El viento fue favorable y, al quinto día, avistaron tierra [1].

Durante varios meses, los navegantes visitaron al menos cinco islas habitadas y otras desiertas. En la primera isla, probablemente Fuerteventura, encontraron un territorio pedregoso y lleno de cabras, habitado por hombres y mujeres desnudos, de aspecto salvaje. Allí obtuvieron la mayor parte de su cargamento de pieles y grasa [1].

En otra isla, identificada como Gran Canaria, los expedicionarios observaron a numerosos isleños, algunos cubiertos con pieles de cabra teñidas de amarillo y rojo. Los habitantes parecían tener un príncipe al que mostraban respeto. Aunque intentaron comunicarse, la barrera lingüística impidió el entendimiento. Finalmente, cuatro nativos fueron llevados a bordo y trasladados a Lisboa [1].

El relato describe también la arquitectura de las viviendas, construidas con piedra y madera, limpias y bien organizadas. Se halló una capilla o templo con una estatua de piedra de un hombre con una bola en la mano, cubierto con un delantal de hojas de palma. Los alimentos principales eran trigo, cebada, higos secos y otros granos, que los isleños comían crudos o molidos con agua [1].

Los navegantes exploraron otras islas, como Hierro y La Palma, donde observaron grandes árboles y abundancia de aves. En total, avistaron trece islas, de las cuales cinco estaban habitadas. Se destaca la diversidad lingüística, ya que los habitantes de una isla no comprendían a los de otra, y su único medio de comunicación era la natación entre islas [1].

El testimonio de los cautivos llevados a Lisboa revela detalles sobre su aspecto físico y costumbres: eran jóvenes, robustos, de cabello largo y claro, y vestían únicamente un delantal de fibras vegetales. Mostraron inteligencia, cortesía y habilidad para el canto y la danza. Rechazaron el vino y preferían el agua, el pan y los cereales [1].

La expedición de 1341, relatada por Boccaccio y los mercaderes florentinos, proporciona una visión única de las Canarias antes de la conquista europea, documentando la vida cotidiana, la organización social y los recursos naturales de los antiguos canarios en el siglo XIV [1].

Fuentes

  • Pierre Bontier, Jean Le Verrier (translated by Richard Henry Major) — The Canarian, or, Book of the Conquest and Conversion of the Canarians in the Year 1402 (1872)
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