El salto del pastor es una técnica de desplazamiento por terrenos abruptos mediante una lanza o asta. Junto con la lucha del garrote o la bola canaria, forma parte de un conjunto de prácticas corporales que reflejan modos de vida adaptados a la orografía insular.[1]

Práctica y contexto

Esta práctica pastoril permitía a los pastores desplazarse con rapidez por laderas, barrancos y terrenos de difícil acceso, usando una asta como punto de apoyo y palanca. Su supervivencia actual depende de asociaciones y escuelas que la mantienen como patrimonio inmaterial.[1]

Fuentes utilizadas