El padre Luis de Anchieta: erudición y obra histórica en el siglo XVII - Personajes
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El padre Luis de Anchieta y Abréu nació en la ciudad de La Laguna alrededor de 1648, siendo hijo del Capitán Juan de Anchieta y de doña María Ana de Abréu Carvajal[1]. Desde niño fue enviado a España para continuar sus estudios en el colegio de jesuitas de Sevilla, donde destacó entre sus compañeros por su brillantez y rapidez en los exámenes[1]. Los padres de la Compañía de Jesús, reconociendo su talento, lograron que vistiera la sotana jesuítica y se consagrara a la orden, que en ese momento vivía una etapa de gran fortuna[1].

Pronto, el padre Anchieta obtuvo el cargo de catedrático de latinidad en el colegio de San Hermenegildo de Sevilla, institución de gran reputación dentro y fuera de España[1]. Antes de cumplir 27 años, fue destinado al colegio jesuita de Jerez, donde se dedicó con éxito a la predicación, atrayendo a multitudes con sus sermones, que combinaban textos bíblicos y referencias a poetas clásicos[1]. Su fama como orador le llevó en 1676 a Córdoba, donde también fue solicitado para predicar durante la cuaresma[1].

Sin embargo, su aportación más duradera fue la obra “Excelencias y antigüedades de las siete islas de Canaria”, publicada en Jerez en 1679 bajo el seudónimo de don Cristóbal Pérez del Cristo[1]. En este libro, Anchieta recopiló y ordenó todo lo escrito hasta entonces sobre el archipiélago canario por autores profanos y sagrados, demostrando un profundo conocimiento de literatura, filosofía e historia antigua, medieval y renacentista, así como de las lenguas originales de las fuentes citadas[1]. La obra está dividida en cinco tratados, dedicados a los diferentes nombres y descripciones que la antigüedad atribuyó a las islas: Afortunadas, Campos Elíseos, Atlánticas, Hespérides y Górgonas, y una recopilación de descripciones antiguas y modernas[1].

Anchieta incluyó traducciones de textos clásicos, como la descripción de las Islas Afortunadas por Luciano en su libro “Verae Historiae”, y reunió en pocas páginas una colección de fragmentos y relatos que resumen el conocimiento antiguo sobre Canarias hasta la conquista[1]. Su obra fue ampliamente consultada por historiadores posteriores y es considerada una referencia fundamental para el estudio de la historia canaria[1].

En 1678, Anchieta regresó a Canarias, donde se dedicó a la predicación y a la fundación de colegios jesuitas, como el de La Orotava y el de Las Palmas, gracias a donaciones de personajes notables como don Juan de Llarena y don Andrés Romero[1]. Falleció en Las Palmas el 10 de febrero de 1683, a los 37 años, siendo enterrado en la iglesia del convento de San Ildefonso[1]. Aunque sus sermones se han perdido, su obra histórica permanece como testimonio de su erudición y amor por las Islas Canarias[1].

Fuentes