José de Anchieta, nacido en La Laguna en 1534, es una figura destacada no solo por su labor misionera en Brasil, sino también por el carácter multilingüe de su obra literaria, según Cioranescu, Alejandro[1]. El autor señala que Anchieta escribió en español, portugués, latín y tupí, lo que refleja tanto su formación como su adaptación a los contextos culturales y lingüísticos en los que trabajó[1].
Según la fuente, aproximadamente el 45% de las composiciones poéticas de Anchieta están escritas en español, el 18% en portugués, el 26% en tupí, el 4% en latín y el 7% en los tres idiomas modernos[1]. Este reparto lingüístico no solo evidencia la versatilidad del autor, sino también su intención de llegar a públicos diversos: colonos portugueses, españoles, indígenas convertidos y escolares indígenas[1].
Cioranescu, Alejandro, destaca que la preferencia por el español en la obra de Anchieta podría explicarse por su origen, aunque el autor había abandonado Canarias a una edad temprana[1]. Sin embargo, el uso del tupí es especialmente relevante, ya que, según la fuente, no consta que antes de Anchieta se hubieran escrito poesías en esta lengua indígena[1]. El intento de crear poesía en tupí implicó la creación de un lenguaje poético a partir de un léxico que nunca antes se había utilizado con fines literarios[1].
La fuente subraya que la poesía de Anchieta tenía un propósito didáctico y catequético, adaptando canciones populares a letras de inspiración religiosa para evitar que se cantasen letras profanas[1]. Además, la variedad de idiomas empleados respondía a la necesidad de adoctrinar tanto a europeos como a indígenas, utilizando la lengua más adecuada para cada grupo[1].
En cuanto al teatro, Cioranescu, Alejandro, señala que Anchieta también recurrió al multilingüismo en sus obras dramáticas, alternando tupí, español y portugués según el personaje y la situación[1]. Por ejemplo, en el “Auto de San Lorenzo”, los demonios hablan en tupí y los emperadores en español, lo que sitúa cada intervención en un nivel cultural y simbólico diferente[1].
En resumen, el multilingüismo en la obra de José de Anchieta, según Cioranescu, Alejandro, no solo refleja su biografía y contexto, sino que fue una herramienta fundamental para su labor educativa y misionera en el Brasil colonial[1].
