La infancia y formación de Luis Millares Cubas según El Museo Canario (1954)
Luis Millares Cubas nació en Las Palmas de Gran Canaria el 21 de agosto de 1861, en la calle de la Gloria, hoy conocida como Agustín Millares. Según Varios autores en la edición de 1954 de El Museo Canario, la casa familiar fue adquirida por su padre, Don Agustín, en 1856, y fue ampliada progresivamente conforme la familia crecía y los recursos lo permitían[1].
La fuente describe que Luis fue el primer varón en la familia, lo que llevó a que recibiera un trato especialmente afectuoso por parte de sus padres, contribuyendo a un carácter “díscolo y caprichoso” durante su niñez. Se menciona que era un “mal enfermo”, y que su madre, para lograr que tomara la medicina, recurría incluso a la presencia del Guardia Municipal para imponerle respeto[1].
A los cuatro años, Luis ingresó junto a su hermano en la Escuela de las Niñas de Mesa, situada en la calle de la Carnicería. La escuela estaba dividida en dos habitaciones, “cuarto chico” y “cuarto grande”, y era regida por Señá Bernarda y Señá Belén. El ambiente escolar se describe con detalle, incluyendo el mobiliario, la disciplina y las costumbres, como el uso de una “marquita” de madera para pedir permiso para salir al patio[1].
La fuente relata que, a pesar de la bondad de las maestras, Luis odiaba la escuela, aunque sentía profundo respeto y agradecimiento por quienes le enseñaron a leer. También se menciona que a los seis años escuchó por primera vez a Beethoven, experiencia que, aunque inicialmente le resultó aburrida, despertó en él una pasión por la música en años posteriores[1].
En el entorno familiar, según la fuente, existía un ambiente literario y musical muy marcado, con especial admiración por Beethoven. Se destaca que tanto la predisposición innata como el ambiente y la educación familiar favorecieron el desarrollo de sus aptitudes para la literatura y la música[1].
A los siete años, Luis ingresó en el Colegio de San Agustín, considerado el centro de cultura más importante de la ciudad en esa época. El régimen pedagógico era estricto, con largas jornadas de estudio y disciplina. La fuente detalla las asignaturas cursadas y la evolución de Luis como estudiante, quien llegó a ser un alumno destacado y participó activamente en actividades culturales y musicales, como la formación de una sociedad dramática y la interpretación de tríos y cuartetos junto a su padre y hermano[1].
Según Varios autores, la infancia y juventud de Luis Millares Cubas estuvieron marcadas por un entorno familiar culto, una educación rigurosa y una temprana inclinación hacia la música y la literatura, aspectos que influyeron notablemente en su posterior trayectoria profesional y cultural[1].
