El “Elenco de los coleópteros de las islas Canarias” publicado en 2000 por Antonio Machado Carrillo y Pedro Oromí representa un hito en la documentación de la biodiversidad de las islas[1]. Este catálogo se distingue por su meticulosa metodología y estructura, diseñadas para ofrecer una visión integral de la distribución de especies y subespecies de coleópteros en el archipiélago[1].
El catálogo está dividido en varios capítulos, cada uno con una función específica. El primer capítulo presenta el listado de especies y subespecies en orden taxonómico, incluyendo tanto las nativas como las introducidas y establecidas en el territorio[1]. Para la clasificación de familias y subfamilias, los autores siguen el sistema de Lawrence & Newton (1995), mientras que el orden interno de los géneros se basa en diversos autores. Cada especie y subespecie está numerada secuencialmente, del #1 al #2061, permitiendo correlacionar cada taxón con las referencias documentales[1].
La nomenclatura empleada da crédito a los autores originales de cada taxón. No se revisa la validez de las especies ni la veracidad de las identificaciones, pero si existen dudas razonables sobre una identificación, el taxón se marca con un interrogante o se transfiere a la lista de especies excluidas[1]. En caso de discrepancias entre autores, se sigue el criterio de la publicación más reciente, salvo que un trabajo anterior implique una revisión de mayor profundidad. Las sinonimias, enmiendas o cambios de género se actualizan automáticamente, incluso si no existe una referencia concreta relacionada con Canarias[1].
Las especies y subespecies endémicas de Canarias (incluyendo las islas Salvajes) se señalan con un asterisco después del autor y la fecha. Además, la presencia de cada taxón en una isla específica se indica mediante iniciales (H = El Hierro, P = La Palma, G = La Gomera, T = Tenerife, C = Gran Canaria, F = Fuerteventura, L = Lanzarote), y si la presencia es dudosa, se utiliza un interrogante[1].
El segundo capítulo está dedicado a las especies excluidas, aquellas cuya identificación es dudosa, errónea o corresponde a ejemplares fortuitos o importados accidentalmente. El catálogo detalla que 107 especies fueron eliminadas de la fauna canaria, algunas ya propuestas por autores previos y otras por los propios autores en esta obra[1].
El tercer capítulo recopila todas las referencias bibliográficas que sustentan la inclusión de cada taxón, permitiendo rastrear el origen de cada cita y facilitando futuras revisiones[1]. El cuarto capítulo está dedicado a la bibliografía utilizada, con 956 referencias ordenadas alfabéticamente por autor y año.
El catálogo incluye también un índice de sinonimias, donde se listan 325 nombres considerados sinónimos de otros taxones, y un índice taxonómico que facilita la localización de familias, subfamilias, géneros y subgéneros tratados en la obra[1].
Según los autores, esta estructura y metodología buscan facilitar el trabajo de los especialistas y estimular la revisión continua de la fauna coleopterológica de Canarias, reconociendo que el inventario aún es parcial y está en constante revisión[1].
