El “Catálogo de los gentilicios canarios” de Gonzalo Ortega Ojeda, publicado en 2008 por la Academia Canaria de la Lengua, se distingue por su estructura detallada y su metodología rigurosa en el estudio de los gentilicios del archipiélago[1]. El autor señala que la obra está dividida en tres partes principales: una amplia introducción, una sección dedicada a la relación del gentilicio con la localidad (semasiológica) y otra que parte de la localidad para llegar al gentilicio (onomasiológica)[1].
La introducción expone cómo se comportan los gentilicios regulares y burlescos en la modalidad canaria del español, y analiza el tratamiento que el DRAE de la época daba a los escasos gentilicios canarios registrados[1]. Según Ortega Ojeda, el catálogo busca recoger la práctica totalidad del corpus de gentilicios canarios y precisar con finura su valor designativo, combinando la consulta de fuentes bibliográficas con investigaciones dialectológicas de campo[1].
En la parte titulada “Del gentilicio a la localidad”, que constituye el cuerpo central del trabajo, se relacionan alfabéticamente la mayoría de los gentilicios canarios actuales, incluyendo tanto los regulares como los burlescos, así como algunos históricos o relativos a la Península[1]. Cada artículo de esta sección sigue un formato de diccionario: comienza con el lema y su variación de género, la condición gramatical, posibles marcas de uso (como “despectivo” o “poco usado”), y la definición. Cuando la entrada es adjetiva, se ofrecen dos acepciones: “Natural de…” y “Perteneciente o relativo a…”; si es sustantiva, se utiliza la fórmula “El natural de…”[1].
Ortega Ojeda ilustra las acepciones con ejemplos de uso, principalmente extraídos de Internet, y destaca el gentilicio correspondiente en negrita dentro del ejemplo[1]. Además, muchos artículos incluyen apartados de motivación, donde se explican las causas históricas, sociales o lingüísticas que han dado origen a determinados gentilicios, especialmente los burlescos. También se añaden observaciones sobre el carácter oficial del gentilicio, expresiones hechas, particularidades formales o etimológicas, y otras acepciones derivadas[1].
En la sección “De la localidad al gentilicio”, la información se organiza por islas, consignando los gentilicios correspondientes a cada localidad o comarca, lo que facilita la consulta tanto para especialistas como para el público general[1]. El catálogo se completa con una bibliografía exhaustiva de las fuentes utilizadas, especialmente para la elaboración de la introducción.
La metodología adoptada por Ortega Ojeda se caracteriza por su exhaustividad y por la atención a los matices de uso, la variación dialectal y la motivación sociocultural de los gentilicios[1]. El autor reconoce la dificultad de aquilatar si un gentilicio inicialmente despectivo ha dejado de serlo totalmente, por lo que opta por consignar su condición despectiva o burlesca cuando corresponde[1].
En definitiva, el “Catálogo de los gentilicios canarios” constituye, según su autor, la primera obra de estas características para el español de Canarias, y representa una aportación significativa a la lexicografía y la sociología lingüística del archipiélago[1].
