
En el siglo II d.C., Claudio Ptolomeo utilizó las islas Afortunadas como referencia occidental para las longitudes de su Geografía. García García vincula este uso cartográfico con el conocimiento antiguo de Canarias transmitido por autores anteriores. El estudio de Christian Marx analiza la ubicación del meridiano y las dificultades para identificar los lugares de la costa africana y las islas a partir de las coordenadas ptolemaicas. No debe confundirse esta referencia antigua con una localización moderna exacta ni asignarse automáticamente a una isla concreta. El evento se fecha por siglo: no se dispone aquí de un año preciso de redacción de la obra.