Los Roques de Anaga están formados por el Roque de Tierra, también llamado de Dentro, y el Roque de Fuera. El Plan Director de 2004 los describe como dos roques fonolíticos. [1]
La protección de los Roques de Anaga está ligada a la del macizo que les da nombre. El parque natural se declaró en 1987 y fue reclasificado como parque rural en 1994, año en que también se creó la reserva integral de los roques. Sus diez hectáreas reúnen formaciones geológicas, áreas de cría de aves y hábitats de flora y fauna endémicas. [1]
El aislamiento del conjunto fue una de las razones para reservarlo a la conservación y al estudio científico. El plan de 2004 previó investigaciones sobre las aves marinas pelágicas y el seguimiento de las especies amenazadas de la reserva, junto con medidas para impedir la introducción de especies exóticas y controlar los residuos que llegan a las orillas. [1]
