La ‘Vida de San Francisco’, escrita por Fray Andrés de Abreu y publicada en Madrid en 1692, es considerada por la fuente como el único poema conocido del autor, y se distingue por su elaborada estructura narrativa, que responde tanto a las convenciones del género hagiográfico como a las exigencias estéticas del Barroco tardío[1].
Según el análisis de la fuente, la obra se organiza en varias secciones claramente diferenciadas. Comienza con un extenso apartado preliminar (estrofas 1-19), donde se incluye la invocación al santo, el propósito del poema y la captatio benevolentiae, siguiendo la tradición de la epopeya latina adaptada al contexto cristiano[1].
A continuación, se desarrolla la vida del santo y la expansión de su orden (estrofas 20-373), seguido de un discurso sobre las virtudes de San Francisco (estrofas 374-534), en el que se destacan aspectos como la laboriosidad, penitencia, frugalidad, obediencia, pobreza, misericordia, pureza, humildad, caridad, don de profecía, don de predicación, don de penetración teológica y la lucha contra los demonios[1].
El poema prosigue con el discurso de los merecimientos del santo (estrofas 535-724), dividido en dos partes: los primeros galardones, como la Indulgencia de la Porciúncula y otros favores místicos, y el principal premio, la estigmatización de San Francisco, cuya narración ocupa un lugar central en la obra[1].
La muerte del santo (estrofas 725-768) y los milagros ocurridos tras su fallecimiento (estrofas 769-799) cierran la narración principal. Finalmente, se incluye una sección de significación de Francisco y un deseo de perduración del poeta (estrofas 800-828)[1].
La fuente subraya que Abreu se aparta de la división tradicional de las vidas de santos (vida-milagros in vita-milagros in morte), concediendo poca extensión a los milagros póstumos y evitando un tratado final de milagros, como era habitual en el género[1]. En cambio, el autor propone observar el cumplimiento de un destino: la conformidad de Francisco con Cristo, objetivo central del poema, que se alcanza tras un recorrido detallado por las virtudes y méritos del santo[1].
Este enfoque narrativo, según la fuente, responde tanto a la tradición hagiográfica como a las innovaciones del Barroco, adaptando episodios y recursos para lograr mayor eficacia narrativa y acomodar el material a las intenciones del poeta[1].
