El seseo y la fonética distintiva en el léxico popular canario según Pablo Artiles - Lengua
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La fonética del español hablado en Canarias presenta rasgos distintivos que lo diferencian notablemente del castellano peninsular. Uno de los fenómenos más característicos es el seseo, es decir, la pronunciación de las letras ‘c’ (ante e, i) y ‘z’ como ‘s’, fenómeno que se observa de forma sistemática en el habla popular de las islas [1].

En el glosario elaborado por Pablo Artiles sobre las voces y expresiones populares usadas en la novela “Las campanas son de bronce…”, se recogen numerosos ejemplos de este rasgo fonético. Artiles señala que muchas de estas palabras, aunque de origen castellano, han evolucionado fonéticamente en Canarias, conservando formas arcaicas o adaptándose a la pronunciación insular [1].

Un ejemplo destacado es el cambio frecuente de la letra ‘p’ por ‘f’ o ‘b’, como en las palabras “bico” (por “pico”) y “fisco” (por “pizco”). Artiles comenta: “Los canarios cambiamos mucho la P en B o F: pico = bico; pizco = fisco… ¿Sería por dificultad de pronunciar la P? En el lenguaje indígena, canario antiguo, hay muy pocas palabras con la letra P” [1]. Este fenómeno fonético no solo afecta la pronunciación, sino que también se refleja en la escritura de los términos recogidos en el léxico.

El seseo, junto con otros rasgos como la aspiración o pérdida de la ‘s’ final y la tendencia a suavizar los sonidos, contribuye a dotar al español canario de una musicalidad y ritmo propios. El glosario de Artiles incluye palabras como “cho” (por “tío”), donde la ‘t’ se convierte en ‘ch’, y “gofio” (por “gofio”), donde la ‘f’ se mantiene, pero la pronunciación es característica del habla isleña [1].

Artiles también destaca la vitalidad de estas formas fonéticas en la vida cotidiana de los grancanarios: “Estas voces son del habla viva de los grancanarios. Muchas saltaron de labios del interlocutor a las páginas del libro, ‘vivitas y coleando’” [1]. El seseo y otros rasgos fonéticos no son solo una curiosidad lingüística, sino una seña de identidad que se transmite oralmente de generación en generación.

El glosario recoge, además, expresiones en las que la fonética popular canaria se manifiesta de manera especialmente marcada, como “bien de…” para expresar abundancia, o “estoy sin una rubia” para indicar falta de dinero, donde la musicalidad y el ritmo del habla insular se hacen evidentes [1].

En conclusión, el análisis de Pablo Artiles pone de relieve cómo el seseo y otros rasgos fonéticos distintivos forman parte esencial del léxico popular canario, reflejando la historia lingüística y la idiosincrasia de las islas. El seseo, lejos de ser un simple fenómeno fonético, es un elemento vivo que sigue caracterizando el habla cotidiana de Canarias [1].

Fuentes