El hábitat guanche en Guía de Isora: más allá de las cuevas
Durante décadas, la visión predominante sobre el poblamiento guanche en Tenerife ha estado marcada por la idea de que sus habitantes preferían vivir en cuevas. Sin embargo, los resultados de la prospección arqueológica superficial realizada en Guía de Isora han puesto en cuestión este paradigma, revelando una realidad mucho más compleja y diversa en cuanto a las formas de asentamiento aborigen en la comarca[1].
La investigación llevada a cabo en el territorio isorano ha permitido identificar un total de 232 yacimientos arqueológicos de diferentes características y tipologías. Entre estos, destacan especialmente los poblados en superficie, que se presentan como el hábitat preferente de los guanches en esta zona de Tenerife[1]. Esta evidencia obliga a reconsiderar el ordenamiento arqueológico tradicional, que durante mucho tiempo se centró casi exclusivamente en las cuevas como principal espacio de vida de los antiguos habitantes de la isla[1].
La densidad y diversidad de los datos obtenidos en estos enclaves de superficie muestran una mayor complejidad organizativa de la sociedad guanche en Guía de Isora. Los poblados identificados no solo estaban formados por viviendas al aire libre, sino que además solían agruparse en pequeños núcleos ubicados en lomos amplios con gran dominio visual, asociados a espacios inmediatos que satisfacían las necesidades básicas de subsistencia[1]. En estos lugares también se localizaban los espacios destinados al depósito de los restos de los antepasados, lo que indica una organización territorial y social más sofisticada de lo que se pensaba[1].
La prospección arqueológica superficial, como método de investigación, ha demostrado ser eficaz para el estudio de comarcas amplias como la de Guía de Isora, ya que permite localizar, caracterizar y reconocer la distribución de los yacimientos en grandes espacios geográficos[1]. Sin embargo, los autores advierten sobre las limitaciones de esta metodología, ya que solo se pueden identificar los elementos materiales que se encuentran en superficie, lo que supone que las evidencias localizadas son parciales respecto a la complejidad real de las actividades desarrolladas por los guanches[1].
A pesar de estas limitaciones, la información obtenida permite diferenciar una serie de regularidades y establecer una tipología de yacimientos que incluye, además de los poblados, lugares de frecuentación esporádica, asentamientos estacionales, manifestaciones rupestres, necrópolis y cuevas sepulcrales, así como otros lugares de actividad como abrigos, lugares de extracción y aprovechamiento de recursos líticos y concheros[1].
En conclusión, el análisis del hábitat guanche en Guía de Isora demuestra que la cueva no fue el único ni el principal lugar de residencia de los antiguos habitantes de la comarca. Los poblados en superficie constituyen una evidencia fundamental para comprender la organización social y territorial de los guanches en el sur de Tenerife, aportando una visión renovada y más precisa sobre su modo de vida[1].
