
Navegante genovés
El navegante genovés hizo escala en La Gomera durante sus cuatro viajes a América, convirtiendo a las Canarias en punto estratégico para la ruta atlántica.
Navegante genovés · 1451–1506

Navegante genovés
El navegante genovés hizo escala en La Gomera durante sus cuatro viajes a América, convirtiendo a las Canarias en punto estratégico para la ruta atlántica.
Cristóbal Colón eligió las Islas Canarias como último puerto de escala europeo antes de adentrarse en el océano Atlántico desconocido. Las islas ofrecían vientos alisios constantes hacia el oeste, agua dulce, víveres y la posibilidad de reparar barcos. En su primer viaje (1492), se detuvo en La Gomera, donde la gobernadora Beatriz de Bobadilla le proporcionó provisiones y, según la leyenda, una relación sentimental. Partió el 6 de septiembre de 1492 hacia lo desconocido.
La escala canaria se repitió en los cuatro viajes colombinos. Colón reparó en La Gomera el timón de la Pinta en su primera travesía. En el segundo viaje (1493) hizo escala en Gran Canaria y La Gomera. En el tercero (1498) pasó por las islas orientales. En el cuarto (1502) volvió a tocar Gran Canaria. Las Canarias se convirtieron así en la puerta de Europa hacia el Nuevo Mundo, y su ubicación geográfica resultó determinante en el diseño de las rutas comerciales atlánticas.
La huella colombina pervive en el archipiélago. La torre del Conde en San Sebastián de La Gomera, donde Colón aprovisionó su flota, es hoy Monumento Histórico. En Las Palmas de Gran Canaria, la Casa de Colón (construida sobre el solar donde posiblemente se hospedó) alberga un museo de primer orden. Colón transformó las Canarias de un extremo del mundo conocido en el centro neurálgico del Imperio español.