
Cronista oficial de Artenara y escritor
José Antonio Luján Henríquez fue cronista oficial de Artenara, catedrático de Lengua Castellana y Literatura, escritor y colaborador de LA PROVINCIA con la columna Piedra Lunar.
Cronista oficial de Artenara y escritor · 1950–2025

Cronista oficial de Artenara y escritor
José Antonio Luján Henríquez fue cronista oficial de Artenara, catedrático de Lengua Castellana y Literatura, escritor y colaborador de LA PROVINCIA con la columna Piedra Lunar.
Nacido el 8 de octubre de 1950 en una cueva de Artenara, José Antonio Luján Henríquez convirtió la cumbre de Gran Canaria en el centro de una obra literaria, periodística e investigadora muy reconocible. La biografía turística de Artenara lo presenta como licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de La Laguna, catedrático de Lengua Castellana y Literatura en educación secundaria y cronista oficial del municipio. Esa triple condición de profesor, escritor y cronista explica buena parte de su trayectoria: enseñó literatura, investigó la memoria local y escribió sobre el territorio con una mirada a la vez documental y poética.
Su vida profesional estuvo vinculada a la enseñanza y a la administración educativa. Ejerció la docencia en el Instituto Pérez Galdós de Las Palmas de Gran Canaria, formó parte de la Junta Directiva del Colegio de Doctores y Licenciados de Las Palmas y trabajó durante quince años como técnico de Planificación e Innovación de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias. Esa experiencia educativa se trasladó a su escritura: sus textos no se limitan a conservar datos, sino que ordenan, explican y hacen legible la historia de una comunidad pequeña sin reducirla a folclore ni a anécdota.
Como cronista oficial de Artenara, asumió la tarea de interpretar un municipio de montaña desde sus instituciones, oficios, fiestas, paisajes y memorias familiares. Fue fundador, presidente y secretario de la Junta de Cronistas Oficiales de Canarias, coordinó el anuario Crónicas de Canarias y formó parte del Instituto Canario de Estudios Históricos Rey Fernando Guanarteme, de la Comisión Insular de Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria y de la Asociación Canaria de Escritores. También impartió ponencias y conferencias sobre historia y patrimonio histórico-cultural, escribió prólogos para autores canarios y fue pregonero en celebraciones como las fiestas de La Cuevita, Santo Domingo de Guzmán en Juncalillo, el III Centenario del Cristo de Acusa y Nuestra Señora del Carmen en Hoya de La Plata.
Desde 1995 firmó en LA PROVINCIA la columna Piedra Lunar, una serie que llegó a reunir centenares de crónicas y que él vinculaba con la imagen de la cumbre, la realidad y el sueño. En la entrevista de Pellagofio explicó que el antetítulo nacía de su entorno y de la canción Sombras del Nublo, y que esa fórmula le dio una personalidad periodística durante tres décadas. No eran simples notas locales: eran piezas de reflexión cultural, memoria insular y prosa literaria, construidas desde la convicción de que la crónica debe alinear hechos, lugares, palabras y valores compartidos.
Su bibliografía recorrió varios frentes. En la historia local destacan Aspectos Históricos de Artenara, Aportación para la historia de la alfarería de Lugarejos, La voz de la memoria. Conversaciones en Artenara, La toponimia de Artenara y Guía turística de Artenara. En el campo literario publicó La obra poética de José Cástor Quintana Sánchez y El paisaje de Gran Canaria en la literatura. También impulsó en 1999 la Ruta de Unamuno en Gran Canaria, coordinó el catálogo Unamuno, encuentro con la isla y participó en materiales didácticos y rutas literarias sobre la presencia de Miguel de Unamuno en la isla. Esa línea unamuniana conecta con Tempestad de piedra y con su lectura de la cumbre como paisaje intelectual, no solo geográfico.
Su producción se extendió además a relatos, artículos, monografías, libros de crónica y obras de tono más literario. LA PROVINCIA recordó títulos como 10 paseos con Pepe Dámaso, Roca excavada... y habitada, Zaragoza, la mujer que hablaba con los muertos, Tiempo y palabras, Piedra lunar (2015-2020) y Salmodia atlántica (opus XXI, d.c.). Esa variedad muestra a un autor que trabajó la investigación local, la memoria oral, la crítica cultural, la crónica periodística y la experimentación poética sin separar del todo esos registros.
En sus últimos meses seguía imaginando proyectos culturales para las Montañas Sagradas de Gran Canaria. En Pellagofio habló de musicar los paisajes de la cumbre con órgano, una idea que prolongaba su voluntad de universalizar Artenara y de leer su geografía desde el arte, la palabra y el patrimonio. Tras su fallecimiento el 26 de diciembre de 2025, LA PROVINCIA lo recordó como cronista de Artenara, prosista, articulista, impulsor cultural y escritor comprometido con su tierra.
Su legado no se reduce a una lista de cargos y libros. Permanece en la recuperación de voces y oficios locales, en la defensa del patrimonio histórico, en la dignificación de la crónica municipal y en una manera de entender Artenara como clave de interpretación de Gran Canaria. Para la cultura insular, Pepe Luján enlaza el rigor del profesor, la paciencia del cronista y la sensibilidad del escritor que convirtió la cumbre en literatura de paisaje, memoria y comunidad.