La revolución de las bases de datos en la arqueología y antropología de Canarias
En las últimas décadas, la investigación sobre la prehistoria y la antropología de Canarias ha experimentado una transformación silenciosa pero profunda: la informatización y sistematización de la bibliografía científica. Este avance, lejos de ser un simple cambio tecnológico, ha supuesto una auténtica revolución en la forma de conservar, catalogar y analizar el patrimonio cultural insular 1.
Hasta finales del siglo XX, la información sobre la arqueología, la etnohistoria y la antropología de las islas estaba dispersa en libros, revistas, actas de congresos y documentos poco accesibles. La creación de la “Bibliografía de Prehistoria y Antropología de Canarias” (BPAC) marcó un antes y un después. Gracias al impulso del Museo de Antropología de Tenerife y la colaboración de instituciones públicas y privadas, se diseñó una base de datos informatizada que, en su versión de 1996, ya almacenaba más de 30.000 registros, de los cuales 8.500 estaban dedicados exclusivamente a la prehistoria y antropología de Canarias 1.
El desarrollo de esta base de datos no solo permitió reunir referencias bibliográficas, sino también clasificarlas según áreas científicas, descriptores temáticos y otros criterios internacionales, como las clasificaciones de la UNESCO. Este nivel de detalle facilitó la recuperación precisa de información y la elaboración de análisis bibliométricos, permitiendo identificar tendencias de investigación, autores más citados y el impacto de las publicaciones en la comunidad científica 1.
La informatización trajo consigo la posibilidad de actualizar y ampliar la base de datos de manera continua, incorporando no solo literatura académica, sino también publicaciones de divulgación, literatura gris e incluso referencias históricas previas al siglo XIX. Esta amplitud de miras ha sido clave para entender la evolución de las disciplinas en Canarias y su interacción con corrientes internacionales.
Sin embargo, la BPAC también puso de manifiesto ciertos desafíos: la escasa difusión internacional de la producción científica canaria y la dificultad para acceder a publicaciones editadas fuera del archipiélago. A pesar de ello, la base de datos se consolidó como una herramienta imprescindible para investigadores y público general, abriendo nuevas puertas para el estudio y la conservación del legado cultural canario 1.
En definitiva, la revolución de las bases de datos en la arqueología y antropología de Canarias no solo ha mejorado la gestión del conocimiento, sino que ha contribuido a una visión más global, crítica y actualizada de la identidad insular. Un ejemplo de cómo la tecnología puede ser aliada fundamental en la preservación y comprensión de la historia.
