
Rey de Aceró
Último rey benahorita de Aceró. Resistió heroicamente la conquista castellana hasta ser capturado por traición en 1493.
Rey de Aceró · Siglo XV

Rey de Aceró
Último rey benahorita de Aceró. Resistió heroicamente la conquista castellana hasta ser capturado por traición en 1493.
Tanausú era el señor del cantón de Aceró, el territorio más inaccesible de La Palma, cuyo núcleo era la inmensa Caldera de Taburiente. Mientras los otros once cantones benahoritas caían uno a uno ante el avance de Alonso Fernández de Lugo en 1492, Tanausú mantuvo su posición gracias a la orografía natural: los precipicios de la Caldera hacían imposible cualquier asalto frontal. Allí resistió durante meses, realizando incursiones nocturnas y emboscadas que desesperaban a los conquistadores.
La rendición llegó por traición, no por las armas. Fernández de Lugo envió emisarios ofreciéndole una tregua y una reunión de paz. Tanausú, confiando en la palabra dada, acudió al encuentro y fue apresado. Era 1493. Encadenado junto a otros prisioneros, fue embarcado rumbo a Castilla para ser presentado ante los Reyes Católicos como testimonio del éxito de la conquista. En el trayecto, Tanausú se negó a comer y a beber. Murió en alta mar, prefiriendo la muerte a la servidumbre y la humillación.
Su figura ha alcanzado dimensiones casi míticas en La Palma. Es el símbolo por excelencia de la libertad indomable y del rechazo a la rendición. El escritor canario Domingo Rivero le dedicó versos encendidos, y su nombre es hoy el de avenidas, plazas y centros culturales en toda la isla. La Caldera de Taburiente lleva su herencia: fue declarada Parque Nacional en 1954 y preserva el paisaje que él defendió hasta la muerte.