
Escritora
Poetisa cubana de ascendencia canaria, Premio Cervantes 1992. Sus abuelos paternos eran de Las Palmas de Gran Canaria.
Escritora · 1902–1997

Escritora
Poetisa cubana de ascendencia canaria, Premio Cervantes 1992. Sus abuelos paternos eran de Las Palmas de Gran Canaria.
Dulce María Loynaz nació en La Habana en 1902, en una familia de la élite cubana con fuertes vínculos con Canarias: sus abuelos paternos procedían de Las Palmas de Gran Canaria, y la cultura canaria impregnó su hogar y su infancia. Estudió Derecho —fue una de las primeras mujeres cubanas en licenciarse— pero su vocación real era la poesía. Escribió desde niña y publicó su primer poemario importante, Versos, en 1938, seguido de Juegos de agua (1947) y el poema en prosa Carta de amor al rey Tut-Ank-Amen.
Su obra se inscribe en una corriente de lirismo íntimo y sencillo, alejado de las modas vanguardistas y comprometido con la belleza de las cosas cotidianas: el agua, los jardines, la soledad, el amor y el tiempo. La crítica la situó durante años en los márgenes del canon, pero su reconocimiento fue creciendo hasta que en 1992, cuando ya tenía noventa años, recibió el Premio Cervantes, el más alto galardón de la literatura en lengua española. En su discurso de aceptación habló emocionadamente de Cuba, de España y de las Canarias.
Loynaz visitó Canarias en varias ocasiones y fue acogida como una hija ilustre del archipiélago. Murió en La Habana en 1997. Su figura es hoy reconocida como uno de los más altos exponentes de la lírica en español del siglo XX, y la connexión canaria de su familia ha sido un motivo de orgullo permanente para Las Palmas de Gran Canaria.