
Corsario y comerciante
Famoso corsario tinerfeño que defendió los intereses españoles en el Atlántico. Personaje envuelto en leyendas de tesoros y caridad.
Corsario y comerciante · 1678–1747

Corsario y comerciante
Famoso corsario tinerfeño que defendió los intereses españoles en el Atlántico. Personaje envuelto en leyendas de tesoros y caridad.
Amaro Rodríguez Felipe, conocido como Amaro Pargo, nació el 3 de mayo de 1678 en Santa Cruz de Tenerife. Fue el corsario más famoso de las Islas Canarias y uno de los más importantes del Atlántico en el siglo XVIII. Con carta de corso otorgada por la corona española, sus barcos —armados y equipados por él mismo— patrullaron las rutas entre Canarias, Cuba, Puerto Rico, Venezuela y España, atacando a los barcos ingleses y holandeses que amenazaban el comercio colonial.
Su actividad combinaba el corso con el comercio legítimo de tabaco, azúcar, cochinilla y esclavos. Fue un hombre rico y piadoso, conocido tanto por sus hazañas en el mar como por su generosidad con los pobres en tierra firme. Donó grandes sumas a iglesias y conventos de Tenerife, especialmente al convento de Santo Domingo en La Laguna. La leyenda afirma que enterró un inmenso tesoro en algún lugar de la isla, que jamás fue encontrado —aunque excavaciones recientes alrededor de su casa no han dado resultado.
Su figura ha inspirado novelas, películas y series de televisión. En 2019, una investigación genética confirmó que los restos que se conservan en el convento de Santo Domingo pertenecen a Amaro Pargo, cerrando uno de los misterios históricos sobre su paradero final. Su vida encarna la paradoja del hombre de su tiempo: devoto y aventurero, comerciante y corsario, filántropo y protagonista del comercio de esclavos.