¿Un solo alfabeto líbico-bereber en Canarias? El caso de El Hierro y Lanzarote
La escritura líbico-bereber, testimonio indeleble de las antiguas sociedades canarias, ha sido objeto de debate entre investigadores: ¿existió un único alfabeto en el archipiélago o varios sistemas conviviendo? El análisis comparativo de las inscripciones de El Hierro y Lanzarote, las islas con mayor número de textos, arroja luz sobre esta cuestión clave para la historia de la lengua en Canarias[1].
Un corpus creciente y diverso
Durante las últimas décadas, el hallazgo de nuevas inscripciones ha permitido reunir un corpus significativo, aunque distribuido de manera desigual entre las islas. El Hierro cuenta con 19 yacimientos y Lanzarote con 12, destacando por la concentración y variedad de textos. Además, ambas islas utilizan técnicas diferentes: el picado predomina en El Hierro, mientras que la incisión es exclusiva de Lanzarote. Esta diferencia técnica llevó a algunos investigadores a sugerir la existencia de alfabetos distintos[1].
Comparando signos: ¿diferencias o similitudes?
El estudio detallado de los signos empleados en inscripciones verticales y homogéneas de ambas islas revela que, de 25 caracteres analizados, 24 son formalmente idénticos. Solo un signo, el punto único, aparece exclusivamente en El Hierro. Esta coincidencia es notable si se compara con la gran variabilidad de los alfabetos líbico-bereberes en el norte de África y el Sáhara, donde las diferencias entre sistemas pueden ser mucho mayores incluso en regiones próximas[1].
Frecuencia de uso y variantes
Aunque la mayoría de los signos se emplean con frecuencias similares en ambas islas, algunos presentan diferencias notables. Por ejemplo, ciertos caracteres como , y variantes de son más frecuentes en El Hierro que en Lanzarote, y viceversa. Sin embargo, estas variaciones podrían deberse a la casualidad o a la selección de palabras en los textos, más que a la existencia de alfabetos diferentes. Además, la presencia de alógrafos (variantes gráficas de un mismo fonema) complica la interpretación, pero no parece suficiente para hablar de sistemas independientes[1].
Un alfabeto conservador
La evidencia apunta a que el alfabeto líbico-bereber llegó a las islas como un sistema relativamente homogéneo, que se mantuvo estable a lo largo del tiempo, incorporando solo innovaciones puntuales. La falta de una institución que regulase la escritura, como ocurrió en otras culturas, favoreció la conservación y, a la vez, la aparición de variantes locales, pero sin fragmentar el sistema en múltiples alfabetos[1].
Conclusión
El caso de El Hierro y Lanzarote demuestra que, al menos en lo que respecta a las inscripciones estudiadas, la escritura líbico-bereber en Canarias fue sorprendentemente homogénea. La hipótesis de varios alfabetos no se sostiene ante la evidencia actual, invitando a repensar la historia lingüística de las islas desde una perspectiva de unidad más que de fragmentación.
