La fundación de San Sebastián de La Gomera en 1493 marcó un hito significativo durante el período de la conquista de las Islas Canarias. Este enclave estratégico fue establecido por los conquistadores castellanos bajo el mando de Cristóbal Colón, quien utilizó la isla como punto de partida en su segundo viaje al Nuevo Mundo. San Sebastián se convirtió en un importante puerto de escala para las expediciones transatlánticas, facilitando el reabastecimiento de provisiones y la reparación de embarcaciones. La elección de La Gomera como base estratégica se debió a su ubicación geográfica y a la relativa paz con los habitantes nativos, los gomeros. La fundación de la ciudad no solo consolidó el control castellano sobre la isla, sino que también fomentó el desarrollo económico y social en la región. Este evento subraya la importancia de las Islas Canarias como puente entre Europa y América durante la era de los descubrimientos.