Personajes Históricos
En la década de 1960, el sur de Tenerife y Gran Canaria experimentaron un cambio trascendental con el inicio del turismo de masas. Este fenómeno fue impulsado por la mejora de las infraestructuras, como la construcción de aeropuertos internacionales y carreteras, que facilitaron el acceso a las islas. Además, el clima favorable y las playas de arena dorada atrajeron a turistas europeos en busca de sol y ocio. El turismo se convirtió rápidamente en el motor económico de la región, transformando el paisaje y la economía local. La agricultura, que había sido la principal actividad económica, fue desplazada por el sector servicios. Este desarrollo trajo consigo un crecimiento demográfico y urbanístico significativo, con la construcción de hoteles, complejos turísticos y servicios asociados. Sin embargo, también planteó desafíos ambientales y sociales, como la presión sobre los recursos naturales y la necesidad de equilibrar el desarrollo con la sostenibilidad.