Antes de que las velas europeas divisaran las costas del archipiélago, las Islas Canarias ya estaban habitadas por pueblos cuya presencia se remonta a varios siglos antes de nuestra era. Conocidos genéricamente como guanches, aunque este término designaba originalmente solo a los habitantes de Tenerife, estos primeros pobladores han sido denominados de muchas formas: aborígenes, indígenas, antiguos canarios o poblaciones prehispánicas 1.
Origen norteafricano
La arqueología, la lingüística y la genética confirman que los antiguos canarios procedían del norte de África, concretamente de pueblos bereberes o imazighen 1. Los estudios genéticos han avanzado considerablemente y confirman que los canarios actuales conservan una herencia genética africana 1. Los guanches llegaron a las islas utilizando una lengua común denominada tamazight, si bien cada isla desarrolló sus propias variantes 1.
El primer poblamiento se produjo en torno al siglo I a.C., planteándose incluso que las islas fueron pobladas por el Imperio Romano, que trasladó tribus rebeldes que se oponían a la ocupación de sus territorios norteafricanos 1.
Organización social y territorial
En Tenerife, la isla estaba dividida en nueve menceyatos: Anaga, Tegueste, Tacoronte, Taoro, Icode, Daute, Adeje, Abona y Güímar, cada uno gobernado por un mencey 2. En Gran Canaria existían dos guanartematos, Gáldar y Telde, donde el poder lo ejercía el guanarteme con apoyo del faycán en asuntos religiosos 1. No eran sociedades igualitarias: en Tenerife existían clases dominantes como los achimencey y los cichiquitzo, mientras que el resto de la población eran pastores, artesanos y agricultores llamados achicaxnas 1.
Economía y vida cotidiana
Los guanches se dedicaban fundamentalmente al pastoreo de cabras y ovejas, complementando su economía con la agricultura, la recolección y, en menor medida, la pesca y el marisqueo 2. El gofio, elaborado con cereales tostados y molidos, constituía un elemento central de su dieta 1. Trabajaban el barro a mano, desconociendo el torno alfarero, y vestían con pieles de cabra y oveja cuidadosamente cosidas 2.
Como señala Gil Hernández, los guanches se convirtieron muy pronto en uno de los objetos predilectos de disciplinas como la antropología, la arqueología, la historia o las artes plásticas, todas ellas centradas en reconstruir el pasado precolonial del archipiélago 3.